Porque jugando al olvido no me quedan inventos..

miércoles, 15 de diciembre de 2010

La fiebre de un sábado azul y un domingo sin tristezas
esquivas a tu corazón y destrozas tu cabeza,
 y en tu voz, sólo un pálido adios y el reloj en tu puño marcó las tres.
 El sueño de un sol y de un mar y una vida peligrosa
cambiando lo amargo por miel y la gris ciudad por rosas
te hace bien, tanto como hace mal
te hace odiar, tanto como querermás.
Cambiaste de tiempo y de amor y de música y de ideas
Cambiaste de sexo y de Dios de color y de fronteras
pero en sí, nada más cambiarás
 y un sensual abandono vendrá y el fin.
Y llevas el caño a tu sien apretando bien las muelas
y cierras los ojos y ves todo el mar en primavera
bang, bang, bang hojas muertas que caen,
siempre igual,  los que no pueden más se van.

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